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Imágenes con frases reflexivas sobre la felicidad, la alegría de vivir

Buscamos la felicidad, ¿pero realmente la conseguimos? Podemos decir que ese estado o sentimiento es anhelado, ¿pero se llega a aquel como si fuera un sitio o una plaza? ¿Acaso no sucede que es un eterno caminar inacabado?


Un día sin reir es un día perdido.


¿O poseemos la desgracia de que si alcanzamos nos aconstumbramos y lo naturalizamos? Como se ve, hablar de felicidad siempre será materia de controversia, de discusión; aunque también una oportunidad para reflexionar sobremanera, demasiado. Todo lo que atañe al hombre, todo lo que es parte de nuestra vida, nunca será una cuestión baladí. A continuación te presentamos imágenes con frases sobre la felicidad profundas y reflexivas.



Si te hace feliz, aumenta la dosis.



Si no me vas a ayudar a volar , despejame la pista.


😀 Frases sobre la felicidad

La vida debería ser una cosa más hedonista, más tranquila. Quizás sin pretensiones enormes, porque las pretensiones enormes se traducen en complicaciones o en frustraciones si no llegan a buen puerto. Es cuestión, al fin y al cabo, de saber desear lo indispensable y un poco más allá.



No te compliques la vida, no te enojes, sonrie.



No pongas la llave de la felicidad en el bolsillo del otro.


La felicidad nunca podrá depender de un tercero ¿Por qué? Porque el prójimo es necesariamente independiente a nuestros designios, es decir, se nos escapa a cada rato. Por eso, lo que podemos hacer es que la felicidad siempre sea nuestro propio fundamento, que depanda pura y exclusivamente de nuestro ser.



La felicidad es interior, no exterior.



Respira , ama y sé feliz.


El amor puede ser un buen camino de ser felices y saber que la condición de posibilidad de lo segundo no se tiene que centrar siempre en nosotros como absoluto beneficiarios.



El amor y la felicidad se viven, no se publican.



Si te hace feliz, aumenta la dosis.


Aumenta la dosis de todo lo que bueno que venga de la vida. Podemos ser animales perfectamente conductistas: determinar el estímulo agradable y repetirlo sin cesar. Total, no tenemos que ser siempre originales.



La felicidad es energía pura.


Lo material no tiene por qué ser el motivo de la felicidad. A veces las realidades intangibles o fugaces, por lo menos, nos dan esa pequeña cuota de felicidad. Pensemos en un abrazo de un amigo, en una escucha atenta, en una risa compartida; puede ser cualquier cosa o momento.



El mejor momento para ser feliz es ahora.



Lo mejor de la vida lo encuentras sin haberlo buscado.


Buscar, buscar y buscar. Siempre nos vemos surcados por el paradigma de la búsqueda y el tesoro para hallar la felicidad ¿Es que está última debe estar oculta? ¿Debemos siempre superar obstáculos abstrusos para conseguirla? Hagamos como un buen cristiano: Dios nunca podría haber emplazado algo tan importante (que no es algo) en un sitio inasequible.



Muchas personas se pierden de las pequeñas alegrías, mientras esperan la gran felicidad.



Tú eres el único a cargo de tu felicidad.


Que la felicidad dependa de ti, como tantas otras realidades. Ponerlo en manos de otro es una locura; es dejar lo más preciado de uno en manos de un tercero.



La felicidad no depende de lo que tengas , sino de lo que piensas.



Ser feliz te hace más bonita.


La felicidad nos hace bonitos, la felicidad nos deja en una realidad de pura gratificación. Los problemas existen, eclosionan, claro está; pero tenemos en nuestra alma una tesitura distinta: podemos resolver cualquier entuerto.



La vida es tan incierta que la felicidad debe aprovecharse en el momento que se presenta.



Suelta y sé feliz desde tu alma, desde tu corazón.


Soltar. Una palabra, una actitud existencial también. Aferrarse a lo que pesa, somete, subyuga o simplemente quiere alejarse por su cuenta no sirve para nada. La mano se daña, el espíritu se sofoca. No, soltar es de sabio, es de conocer el modo exacto del actuar en cierta instancia.



He cometido el peor pecado…no he sido feliz.



El optimismo, sucedáneo de la felicidad, se puede observar hasta en la contabilización de los días. La cuestión es clara: ¿te queda mucho por desarrollar y sudar o ya sudaste mucho y se viene lo mejor?



No prometas cuando estás feliz.



Sólo quién es feliz puede repartir felicidad.


La felicidad es un estado ilógico. Ilógico porque es una fuerza, si queremos llamarla así, que si se divide aumenta, si se dispersa se multiplica. Y así creamos un hermoso clima de alegría y algarabía.



Lo que decidas hacer, asegúrate que te haga feliz.



No quiero una vida feliz, quiero una vida de momentos felices.


Final feliz. Dogma de cuento, irrealidad en su cruda expresión. No, en rigor de verdad, una felicidad real no podría ser más que un proceso, con sus grises y las decisiones constantes de mantener ese estado de ánimo. Un final es el fin del existir en el hombre.


😀 Imágenes sobre la felicidad

La felicidad no es una estación de llegada…se debe tratar de ser feliz en la vida…..



La felicidad no es una estación de llegada , sino un modo de viajar.



Deja de buscar razones para ser infeliz.


Es cuestión de perspectivismo la vida. Claro que sí ¿Miras el vaso medio vacío o el medio lleno? ¿Te sientes congratulado con todo lo que te sale bien o solo ponderas lo negativo? ¿Haces hincapié en lo que te falta como una desgracia o como un acicate del existir? En ese bascular constante radica la felicidad.



De vez en cuando es bueno hacer una pausa en nuestra búsqueda de la felicidad y simplemente ser feliz..



Ella buscaba ser feliz , sin tanto cuento.



La felicidad no es un destino, es la actitud con la que se viaja por la vida.


Un destino es algo inhumano ¿Dónde estaría la responsabilidad del hombre si todo está decidido? En todo caso vamos construyéndolo en cada paso, por eso la felicidad no puede ser más que una decisión ratificada o rectificada en cada instante.



La felicidad es interior.



Cuando el cuerpo baila , la mente olvida.


Ojo con la frase lo mejor está por venir. Si sirve para ser positivo, para vislumbrar un más allá positivo, bienvenido sea. A veces necesitamos de esos estímulos para seguir adelante.



Educa a tu hijo para que sea feliz.



Sonríe, eso confunde a las personas.


La sonrisa confunde a terceros ¿Acaso ese ser no tiene problemas? ¿No arriban a su ser cruentas jaquecas? Seguramente, pero tiene un modo eximio de resolverlas: la felicidad.



Hay que ser felices, no perfectos.



Si mi felicidad te molesta….



Permitase ser más feliz.


Debes permitirse ser más feliz, debes conseguirlo a cada momento aunque cueste ¿Sabes por qué? Porque lo que está en juego es la vida misma, es tu existir que tal vez sea único, singular e irrepetible.



La belleza no hace feliz.



La felicidad tabién consiste en lo que dejas ir.


La felicidad es también soltar, dejar ir. Es que a veces el dolor no tiene tasa, supera cualquier límite y hay que soslayar irrevocablemente. No es algo muy complejo; es cuestión de costumbre en rigor de verdad. A veces nos duele, seguramente al principio; luego se convierte en una rutina simple y hedonista.



La felicidad no se compra.



Toma riesgos y sé feliz.



La felicidad no depende de lo que uno no tiene.


Ser antes que tener ¿Y eso? Por una cuestión simple: nunca podrás tener todo lo que quieres, las cosas son innúmeras y variopintas. En cambio, si te centras en lo que eres, seguramente todo se modificará.



La felicidad es una decisión.



Un hombre feliz….no es el que rie, sino aquel cuya alma llena de alegría y confianza, se sobrepone y es superior a los acontecimientos.



Sin paz interior no hay felicidad.


La paz y la felicidad en rigor de verdad es interior y lo descubrimos cuando por análogas circunstancias respondemos de manera muy diferente. Eso sí: es un trabajo duro, prolongado, un constructo que merece la pena por tiempo elaborarse.



Las personas felices aprecian las cosas que tienen.



La felicidad está dentro de uno, no al lado de alguien.



La felicidad está escondida en la sala de espera de la felicidad.


No esperes mucho para ser feliz. Es positivo saber que se tiene a mano una herramienta tan rica y preciosa, pero el tiempo es vida desperdiciada, oportunidad dilapidada. No, mejor brillar, gozar, reír, disfrutar de un modo totalmente distinto.



Sonríe que la vida vuela.



La felicidad se alcanza cuando uno está en armonía.



Ser feliz es fácil.


Que la felicidad sea una decisión nos da una enorme responsabilidad, tal vez de demasiado peso. Porque sabemos que una decisión puede ser respaldada o confirmada, pero también soslayada, modificada de cabo a rabo. No hay vueltas: todo pasa por ti, querido lector.



La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.



La felicidad se construye.



El miedo es un sentimiento putrefactor, porque expele olor rancio ¿A qué? A muerte, aunque suene duro. Analicemos al miedo: nos detiene, nos inmoviliza, nos hace considerar más en las imposibilidades que en las posibilidades grandiosas que hay en la vida. Entonces, dejémos de lado ese sentimiento o, en todo caso, que sea esgrimido con criterio certero.



Me gusto como soy, que le voy a hacer.



Que seas tan feliz que no sepas si vives o sueñas.


La felicidad nunca deberá ser descuidada. Pensemos que la vida en nuestra obra de arte y nosotros somos los perfectos estetas ¿Qué vas a querer? Suponemos que mostrar un trabajo magnífico, algo en lo que estar absolutamente orgullosos.



No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.


Seamos exigentes con la felicidad ¿No lo somos con otras cosas, sentimientos o valores? Bueno, por lo tanto es mejor reconocer que la felicidad es sustantiva, que debe ser cuidada como la flor más delicidad del jardín y que vale la pena tamaños menesteres.


 

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